Trelew - Chubut

 

30 de julio de 2012

Algunas veces… [Frases de posters y otras yerbas]

 

malas cosas por buenas cosas

A veces las cosas malas de la vida abren tus ojos a las cosas buenas que no estabas prestando atención antes.

Fuente de la imagen: Página de We are here to inspire

 

Muchas veces la “rutina” nos priva de disfrutar las cosas que tenemos en nuestra vida.

En mi caso, por ejemplo, siempre viví compitiendo conmigo misma, siempre tratando de ser la mejor y de hacer mil cosas a la vez y al final nunca quedar satisfecha. Soy la hija mayor, la hermana mayor, así que ya saben lo que es ser la 1º, ¿verdad?  El experimento, la prueba y el error, la que tenía que ser el “ejemplo”, la que tenía que actuar como hermana mayor siempre. Guiño

Hasta que un día, a los 29 años - un 31 de diciembre del año ‘98 - un accidente hizo que mi vida cambie en “un vuelco”, literalmente, un accidente automovilístico que me dejó en wheelchair/silla de ruedas.

Después de aceptar y adaptarme a lo que me había pasado, empecé a prestar atención a otras cosas que, vista desde mi perspectiva, sentada, era la única manera de descubrirlas.

Aprendí a encontrarle la vuelta a las cosas cuando no eran tan simples como yo pensaba.

Aprendí a disfrutar de estar sentada mirando por la ventana como las nubes pasaban por el cielo y a agradecer el estar viva, en una silla de ruedas, pero viva.

Vi orgullosa lo que hacía mi hijo el Retoñor, el viento bajo mis alas, para hacerme sentir cómoda y emocionarme hasta las lágrimas cuando me decía que no le importaba que no fuera como las otras mamás…

Aprendí que algunas veces las cosas malas sirven para aprender una lección y verle el lado amable de las cosas…

Las “cosas malas” son “malas” hasta que le encontramos la vuelta, le encontramos el “sentido”. No por eso dejan de ser “malas”, simplemente dejan de ser “terribles”.

Al principio me molestaba cuando me miraban y con su cara y sus ojos decían : Pobreciiitaaa Ivanita, mirá como quedó…

Pero esa “cosa mala” que los demás veían, a la “pobrecita Ivana en silla de ruedas”, esa “terrible” situación (para los demás Guiño) sirvió para ayudarme a descubrir que si bien estaba en una silla de ruedas, la “pobrecita Ivana” se mataba de risa de lo que le pasaba (me sigo matando de risa), veía el lado amable de estar “sentada” todo el día, y disfrutaba de su nueva vida en wheelchair/silla de ruedas.

Disfruto mi nueva vida en wheelchair/silla de ruedas. Sonrisa

Per ojo, hubo un proceso antes de la “aceptación”. Hubo angustia, rabia, impotencia, lágrimas y depresión, pero por suerte duró poco, un par de años. Si, un par de años para “elaborar” mi nuevo status y darme cuenta que ni las lágrimas, ni la depresión, ni la angustia iban a cambiar las cosas, que no iban a lograr que camine otra vez, y que no iban a volver el tiempo atrás.

Así que empecé a ver las cosas buenas que habían a mi alrededor, que siempre estuvieron pero que nunca les había prestado demasiada atención.

Y como siempre digo, no fue fácil. No se logra de un día para el otro el “aceptar” lo que a uno le pasa pero vale la pena intentarlo, vale la pena esforzarse y vale la pena seguir adelante a pesar de todo y de todos. Sonrisa

No digo que tienen que pasarnos cosas malas para darnos cuenta de lo bueno que tenemos en nuestra vida o de las cosas que podemos ser capaces de hacer en ciertas y determinadas circunstancias, simplemente digo que algunas veces ayuda, y bastante, al menos a mí me ayudó.

A veces las cosas malas de la vida abren tus ojos a las cosas buenas que no estabas prestando atención antes.

 

arco-iris-1

La Ivys on wheels!, Actualizado en: 16:02

2 comentarios:

Pasen y dejen sus dimes y diretes!!

Gracias!!!
:)

 

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