19 de marzo de 2012

Ni de política, ni de religión, ni de fútbol dicen… [Opinión personal]

Dicen que para mantener la paz (?) en una reunión no hay que discutir ni de política, ni de fútbol ni de religión.

Bueno, no estamos en una reunión, je…

Así que lo que voy a transcribir a continuación es un mail que recibí ayer de mi amiga Julieta, quién no tiene blog (pero debería) y es mi comentarista más fiel (aprendan, ajajaa!) desde que empecé con el blog allá en el 2007.

Esta carta viene en respuesta a un desafortunado comentario de la Sra Presidente de la Nación Cristina Fernández viuda de Kirchner en el discurso de apertura de las sesiones del Congreso de la Nación el 1º de Marzo. (Por acá pueden leer una de las repercusiones de ese discurso que personalmente empecé a escucharlo pero cambié de canal porque se fue de mambo más de una vez. Irse de mambo es una expresión que se usa para decir que decía algunas cosas que no eran tan así).

Este “desafortunado comentario” fue que los docentes (maestros, profesores) trabajaban “4 horas y tenían 3 meses de vacaciones”, cosa que lamentablemente no es así, y por eso viene lo de esta carta que anda circulando vía e-mail.

Como docente de alma que soy, aparte de haber trabajado como profesora muchos años y ser madre y tía de niños en edad escolar - amén de que soy la Presidenta de la Cooperadora escolar y sé lo que hacen las maestras y los maestros -, estoy 100% de acuerdo con esta carta que, ficticia o no (vaya uno a saber), refleja UNA REALIDAD, realidad que tal vez muchos padres desconozcan y crean que las maestras/maestros y los profesores/profesoras solo dedican a sus hijos las horas que comparten en la escuela o en los colegios y que al final de cada jornada regresan a sus casas y se “olvidan y/o despreocupan” del trabajo hasta el otro día, como lo hace la mayoría de las personas que no son docentes.

Así que los invito a leer la carta detenidamente, es larguita (el que avisa no traiciona) pero realmente vale la pena.

¡Buen lunes y buena semana!

Con ustedes, la carta y al final opinión personal en cuanto al tema.

 

Sra. Presidente de la Nación:

La prudencia indica que cuando uno desconoce un tema, lo mejor, es abstenerse de hacer comentarios.

Quien se arriesga a opinar sobre lo que no conoce corre el riesgo de ser visto como ignorante, malintencionado, temerario, mentiroso, poco serio…

Esta es la imagen que Usted, Sra. Presidente, ha dejado a miles de docentes y a otras muchas personas que, a diferencia suya, están al tanto de las verdaderas condiciones de trabajo de este gremio.

Su investidura le posibilita hacer uso de la cadena nacional, llegando con su discurso a los millones que conformamos la Nación que preside; pero no la habilita a decir mentiras y desacreditar a NADIE. Esto es lo que Usted hizo con los docentes en el discurso ante la Asamblea Legislativa, mientras recibía calurosos aplausos de quienes tuvieron la caradurez de aumentarse a sí mismos los sueldos en un 100%.

Ante semejante abuso de poder, derroche de mentiras y falta de seriedad, no podemos ni debemos ser indiferentes.
Le proponemos transformar sus mentiras en verdades. Para lograr este objetivo se nos ocurren algunas acciones para poner en marcha, a saber:

A partir de ahora, los docentes trabajaremos exactamente 4 HORAS POR TURNO. Esto demandará que haya dos docentes por grado.
Un docente realizaría las tareas que normalmente llevamos a cabo en esas 4 horas:

• dar clases,
• atender a las necesidades particulares de cada uno de los 20, 30 o más niños que tenemos a cargo (consolar llantos, servir viandas, limpiar narices, contener situaciones de violencia, estar atentos a comportamientos que indican posibles abusos o violencia doméstica, explicar las veces que sea necesario al que tiene dificultades para aprender, proporcionar actividades extras al que tiene más capacidad, etc.),
• preparar y ensayar actos escolares,
• realizar reuniones de padres,
• atender a padres que solicitan entrevistas por problemas particulares o que citamos nosotros para ponerlos al tanto de circunstancias que así lo requieren,
• transmitir los problemas detectados al equipo de orientación (en caso de contar con uno),
• controlar la documentación que debe estar en el legajo de cada alumno (documentos, partidas de nacimiento, vacunas, etc.),
• confeccionar registros de asistencia,
• hacer frente a las impredecibles y variadas situaciones que suceden diariamente en las escuelas.

El segundo docente deberá ocuparse de las tareas que normalmente realizamos fuera de estas 4 HORAS:

• planificar las actividades,
• elaborar proyectos,
• corregir tareas (de 20, 30, 40 o hasta 90 alumnos diariamente ya que hay docentes que tienen dos o tres grados a cargo en áreas),
• asistir a las reuniones de personal que se realizan en contra turno,
• esperar a que lleguen los padres que se retrasan para retirar a los niños,
• redactar informes,
• preparar material didáctico.

Resumiendo: este segundo docente se ocuparía de cubrir todo aquello que es humanamente imposible hacer en 4 HORAS y que normalmente terminamos realizando en casa, en las horas que deberíamos dedicar a nuestro hogar y familia.

De este modo, nuestro sueldo se correspondería más con sus proclamadas 4 HORAS de trabajo, ya que llega (a gatas y más de la mitad en negro) a los $3000 con el 20% de aumento que usted menciona como justa propuesta (aparentemente, los docentes habitamos un país diferente al de los legisladores que la aplaudían).

La segunda propuesta para validar su mentira es mucho más sencilla y se refiere a sus supuestos TRES MESES DE VACACIONES: Este año trabajaremos hasta el 30 de noviembre (y no hasta el 28 de diciembre como lo hicimos en el 2011), y retomaremos las clases el 1º de marzo del 2013 (en vez del 13 de febrero, día en que reanudamos nuestra labor en este año).

Estaría de más aclarar que un docente, sostén de familia, NO PUEDE VIVIR con un solo cargo; pero en vista de la total falta de perspectiva de la realidad que usted ha manifestado en su discurso y la desinformación o mala información de la que hizo gala, le pasamos este dato: la gran mayoría de los maestros TRABAJAMOS EN DOS TURNOS. Esto implica, en muchos casos, que salgamos corriendo de una escuela para llegar sin aliento a otra. ¿Comer, descansar, ir al baño…? con suerte si las escuelas están cerca, si no…, en el primer recreo (10 a 15 minutos, no más) si otro compañero nos cubre para cuidar a los chicos.

Para hacerlo más concreto: Un maestro sale de su casa a las 7:30 hs (si tiene la fortuna de que la escuela quede a 15 minutos de viaje y va en auto, si no, tiene que salir antes…por las dudas), debe estar en la escuela 10 minutos antes de la entrada de los alumnos (20 minutos si está “de turno”). Supuestamente se iría de la primer escuela a las 12:15 hs cosa que raramente sucede ya que entregamos a los niños en mano de sus padres, procedimiento necesario y difícil cuando hablamos de 200 o 300 alumnos o más. Con viento a favor nos podemos retirar entre las 12:20 y las 12:30hs. De este primer turno partimos cargados como un ekeko con el material para el segundo y las hojas o cuadernos para corregir que acopiamos durante la mañana. El auto propio es un lujo que muy pocos docentes se pueden dar. Las opciones para cubrir el trayecto que nos separa de la siguiente escuela a la que debemos llegar antes de las 13 hs. son: colectivo, auto compartido, remis, taxi o caminar, dependiendo de la distancia y el apuro. 13 hs, nuevamente al frente de la fila ¡y volver a empezar! Hasta las 17:15hs…entrega de los chicos a sus padres…regreso a casa (no antes de las 17:30hs) con la pila de corrección que se duplicó o triplicó durante la tarde y representa, junto con la planificación de las tareas y la preparación de material, una o dos horas más de trabajo.

¿Hizo el cálculo Sra. Presidente? ¿La ayudamos?

Estamos hablando de jornadas de trabajo de más de 10 horas.

Estamos hablando de la responsabilidad de tener a cargo la vida de decenas de niños.

Estamos hablando de la difícil y fundamental tarea de enseñar en un país donde las escuelas públicas se han convertido en centros asistencialistas de necesidades de todo tipo.

Estamos hablando de una tarea que es imposible realizar sin vocación y que Usted a bastardeado desde su lugar de Presidente de la Nación.

No hablamos sólo de aumentos de sueldo. Somos los primeros en reclamar por las necesidades reales de nuestros chicos: gabinetes psicopedagógicos en todas las escuelas, maestros de apoyo, viandas decentes, aulas equipadas, edificios que no se caigan a pedazos…

Y también hablamos de sueldos dignos y acordes a nuestra responsabilidad y función. ¿20% de aumento para un docente y 100% para un legislador?

¿De qué habla Usted, Sra. Presidente?

 

Ahora mi opinión personal, muy personal y tal vez no objetiva porque soy parte o fui parte de lo que se trata el tema, sobre todo porque “viví” en 1º persona lo que es ser docente en este país.

Sé que muchos/as no estarán de acuerdo y me saltaran a la yugular, sobre todos los “oficialistas K” que tiene todo el derecho de apoyar el “modelo” de gobierno que tenemos en Argentina, pero como estamos en democracia (creo) todos tenemos la libertad de pensar y opinar lo que queramos.

Como dije antes de la carta, fui docente por casi 10 años antes de sufrir el accidente (en el ‘98) así que sé lo que hace un docente cuando termina su horario.

Yo trabajaba en la misma escuela por suerte, pero en ambos turnos, aunque cuando empecé el primer año (‘89) trabajaba en tres turnos: mañana, tarde y noche. Al principio solo daba las clases de Electricidad en el taller de la Escuela Politécnica de Rawson y aunque eran clases prácticas, en mi área (Electricidad) había parte teórica. Así que no solo tenía que diseñar circuitos eléctricos para que los chicos trabajaran en clase, sino que debía preparar clases teóricas. 3 turnos, llegaba a mi casa a las 10 de la noche y al otro día a las 7 am estaba tomando el colectivo para Rawson (Rawson queda a 15 km de Trelew). Ok, la mayoría de los trabajos los corregía en clases pero la teoría había que prepararla. Al principio me costó (amén de que tenía 19 años, je) pero me adapté enseguida al ritmo de hacer todo a la vez.

Bueno, eso fue el primer año. Después empecé a dar clases de Matemática y Dibujo Técnico en el Ciclo Básico Técnico del viejo programa que había en las escuelas técnicas. Tenía 1º y 2º año. Entraba 7:40 salía 13 hs y entraba al taller a las 13:40. Y como dije, menos mal que estaba en la misma escuela y solo tenía que cruzar el Salón de Usos Múltiples para ir a mi lugar de trabajo, el 2º. Trabajaba 2 turnos ahora.

Así que tenía hasta 6 cursos en las mañanas de 40 alumnos mínimo cada uno, más los 3 cursos a la tarde en el taller.

En cada uno de esos cursos (los de la mañana) les dictaba clases de Matemática y Dibujo Técnico, así que saquen la cuenta: tenía que preparar clases teóricas y prácticas de matemática y dibujo técnico, corregir esos trabajos prácticos que en dibujo técnico eran láminas en hoja Romaní (para los que fueron a una escuela técnica saben de qué les hablo), así que las láminas y los trabajos prácticos de matemática de 6 cursos de 40 alumnos cada uno me llevaba a mi casa para corregir. ¡¡Y ni hablar de cuando tomaba evaluación escrita!!

¡Si me habré pasado fines de semana corrigendo láminas de dibujo técnico, por favor!

En mi casa tenía la mesa del living para mi cada vez que volvía de trabajar, así que todos los que vivían en casa a la cocina a cenar, a mirar tele o lo que tuvieran que hacer porque la mesa se llenaba de papeles.

Eso sí, cuando nació mi hijo (‘96) dejé las horas de Matemática y Dibujo Técnico porque realmente no me daba el tiempo para cuidar de mi bebe y corregir quichicientos trabajos prácticos de matemática y láminas de dibujo técnico.

Así que yo sé de primera mano que el trabajo de un docente no son de 4 horas y 3 meses de vacaciones, NADA QUE VER.

Habrá docentes que solo trabajan por hobby y tienen un par de horitas para “despuntar” el vicio o salir de sus casa y hacer algo distinto, pero la MAYORÍA de los docentes trabajan dos turnos (hasta tres) y aparte cuidan de sus familias.

Es más, tengo varias amigas que son maestras y que han sido las maestras de mi hijo así que sé el tiempo que ocupan entre su VOCACIÓN docente y sus FAMILIAS.

¿4 horas y 3 meses de vacaciones?  ¡POR FAVOR!

Mi punto es que los docentes no se merecían ese comentario desafortunado para querer justificar cosas que no tenían nada que ver con el tema. Y convengamos que NADIE tiene 3 meses de vacaciones salvo que sea el dueño de la empresa, y ni ahí.

Y no me vengan con que agradezcan que tienen trabajo esos docentes porque ESE no es el tema, el tema es que se valore el trabajo de cada uno, sea docente, oficinista, abogado, basurero, lo que sea.

Ah, y lo bueno sería que TODOS tuvieran trabajo. Pero ese es OTRO tema.

.

 

 

 

Nota: ¿Ven? Puedo ser seria cuando me lo propongo, ¡ajajaa! crazy2

Ok, no pude con mi genio, sorry… ajuum

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La Ivys on wheels!, Actualizado en: 9:57

2 comentarios:

  1. Opino lo mismo Ivy, mi hijo fue a colegio técnico con el régimen en el que vos fuiste profe y es asi tal cual, corregir esos planos no es nada fácil, las veces que los habrá repitido mi hijo Lenadro, pero aprendió y lo bien que le sirvió, sin contar que tenia clases de apoyo fuera del horario escolar en la misma escuela y con el mismo profesor. Besotes tía Elsa.

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