4 de enero de 2012

“El viento norte me vuela los patos” (?)

Odio el calor. Punto.

Antes del accidente cuando empezaban a ponerse cálidos los días, me iba a la playa de una (vivo a 20 km de Playa Unión, ¡mi playa favorita!).

Es más, cuando trabajaba salía de la escuela Politécnica en Rawson, me iba a Playa Unión que está a 10’ en colectivo y regresaba a casa (en Trelew) a última hora.

Solita iba con un libro y mi “walkman”, me tiraba en la playa a leer y cuando tenía mucho calor me metía al mar…

Extraño mis días de verano tirada en la arena… Triste

Lamentablemente no logro que me pavimenten la playa Lengua fuera y tampoco consigo una wheelchair así:

 

allterrainwheelchair

¡¡Aaajajajaa!! crazy2

 

En fin…

Así como odio el calor, excepto que viva al lado del mar Lengua fuera, amo el viento patagónico a pesar de todo.

Eso si, cuando mi viento patagónico (fresco o muy frío en invierno) se ve reemplazado por el viento norte implacable que aunque sople suave uno no puede ni respirar, eso puede transformar la Ivy buena (¿? Juas! Lengua fuera) en la Ivy chinchuda, mal humorada, mal arreada, bah, ¡una Ivy insoportable! ¡Aajaja! Lengua fuera

Por eso lo de “el viento norte me vuela los patos” arrgg

Y según estudios científicos (?) dicen que los vientos calientes y secos alteran la psiquis humana, o al menos eso es lo que dice por acá y cito una parte:

Parece evidente y contrastado por multitud de estudios realizados, que el Foehn, así como los vientos terrales, cálidos y resecos, pueden agravar o aumentar localmente diversos trastornos psicológicos. Entre ellos, destacamos por su incidencia los trastornos depresivos, estados de ansiedad e inquietud, síndrome de agitación psicomotriz, irritabilidad, jaquecas, disminución de la atención, excitación nerviosa y muy especialmente el aumento de la agresividad. Con el aumento brusco de temperaturas y la disminución de la humedad, las glándulas endocrinas se excitan liberando adrenalina, e incluso agotan las cápsulas suprarrenales en situaciones crónicas. El sistema nervioso y endocrino se ve alterado, modificándose los niveles de azúcar en sangre, relación calcio/potasio, así como los niveles de sodio, fosfatos y magnesio.

¿Ven? Tiene mucho que ver el viento cálido con ponerse del tomate… Lengua fuera

Y si bien no vivimos al lado de la montaña (donde se originan estos vientos alteradores de nervios Desternillado de risa), acá cuando corre viento del norte (parecido al Foehn) al menos a mí “me vuela los patos” (me altera).

Ok, no hace falta mucho para que me ponga chinchuda (?) pero digamos que si hay factores externos la chinchudez se manifiesta tempranamente y se agrava, ¡ajajaja! Lengua fuera

Así que ya saben, si entran al SMN (Servicio Meteorológico Nacional) y ven que la temperatura está por sobre los 20 ºC y “má encima” dice “viento norte”, ni se les ocurra venir a visitarme. (¿?)

 

callate

crazy2

La Ivys on wheels!, Actualizado en: 19:42

6 comentarios:

  1. Yo por llevarte la contraria vengo haga frio o calor jajajja
    Está claro que cuando tienes tu clima quieres el mio :D ven anda, que aquí hace un frio que pela!

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  2. Hola Ivana !! no se si sos quien hoy visito mi blog(?) pero de todos modos paso a visitarte y desearte un buen año!! besoss

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  3. Yo también odio el calor, pero para mi desgracia Dios me hizo nacer en Sgo del Estero :P

    y bue... será cuestión de aguantar no más

    Besos

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  4. Odio el calooorrrrr!! también a mí me pone del tomate, no tengo ganas de nadaaa!!!
    Besos!!

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  5. a mi me pasa lo mismo!!!!!!!
    un besote Ivy! BUen verano!
    viernes

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Pasen y dejen sus dimes y diretes!!

Gracias!!!
:)

 

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