30 de septiembre de 2007

Somos una gran familia III

Siguiendo con "mi familia hospitalaria" - Ok, gente, van a tener que soportarme un poco más con este tema... - , ya hablé de las enfermeras y enfermeros del Fernández. Sorry, pero olvidaba a los de terapia, pero es que esos meses fueron, tipo un sueño..., estaba conciente pero no lúcida o lúcida pero no conciente (Whatever!), ¡en fin!, fueron 2 meses y medios que ni sabía en donde estaba, así que..., perdón por no acordarme de los nombres!!!, de la única que me acuerdo es de la Doctora Rosas porque fue a visitarme unos meses después y ella fue quien tuvo más fe en mi, que cualquier otro doctor del servicio. Es más, en uno de esos flashes que por ahí me vienen, también hubo un médico que nunca supe como se llamaba, pero era un viejito de pelo y barba blanca que se paraba cada dos por tres en la puerta de la habitación en la que estaba, y me miraaaba..., pero solo hacía eso... Nunca supe quien fue. ¡¡Echénle la culpa a la morfina!!! jajajajaa..., no, en serio..., porque estando bajo los efectos de la droga, era la única manera de soportar el dolor.

Hecha la aclaración, sigo...

La 2º parte humana de la Medicina son los médicos. Esos merecen un capítulo aparte.

Hay de todo tambien, pero voy a dividirlos en dos grupos: los buenos médicos y los médicos buenos... Mi mamá me decía que había dos tipos de madres: las Buenas madres, y las madres.... buenas...., o sea! Ella siempre estuvo en la categoría de las Buenas Madres.

Tambien hay dos grupos que diferenciar: los Jefes y los Residentes.

Hay Jefes de equipos, es decir, cada parte del cuerpo que nos quebramos tiene Su equipo, a saber: Equipo de miembros superiores (brazos, manos, codos, hombros). Equipo de miembros inferiores (rodillas, pies, piernas). Equipo de cadera (se entiende, no?, ca-de-ra...)Equipo de Columna (bueh!, la columna, ¡obvio!). Pero a su vez cada parte tiene su jefe y así sucesivamente.... A mí me tocó el equipo que yo le decía el de Rodilla, el de Pies, y el más importante (solucionó la parte más comprometida, que era mi pelvis y mis caderas, porque sino, no hubiera contado el cuento y Rodillas y Pies no hubieran tenido que "arreglar") el equipo de Cadera.

Entre los jefes tengo que nombrar a los que tuvieron muchísimo que ver en que yo esté sentada escribiendo.

El que me "arregló" para que no fuera parte de la estadística (aunque tenía todos los números!!!) fue el doctor Daniel Comando, quien estaba acompañado del Doctor Horacio Caviglia (creo que puede haber problema de cartel, pero el Dr. Comando está primero, para mí...), después de casi 10 horas de cirugía, - obviamente asistido por los anestesistas, enfermeras, instrumentadores quirúrgicos y un montón de doctores que se encargaban de mis otras "partes" desgarradas por la pelvis -, el Doctor Comando hizo su trabajo. Un Buen Doctor! Logró "unirme" y evitar que me terminara de "abrir como un pollo" (a veces, esos términos para nada médicos, eran utilizados para que entendiera lo que me querían decir. ¿Vieron la parte de la pechuga del pollo que tiene ese huesito que llaman la espuela - por la forma - y lo partimos para ver quién tiene suerte o quién quiere más al otro? Bueno, casi mi pelvis determina si tenía o no suerte de seguir viviendo... Auch!, siiii... dolioooo, en el momento no, porque no me acuerdo del accidente, pero después... Sin palabras.) Tuvimos nuestros días con el Doctor Comando..., fui una paciente muy "molesta", pero quería salir adelante!, así que tuvo que soportarme por dos años, hasta que la pelvis se estabilizó, quedando abierta casi 15 cms, pero al menos no me abrí como un pollo! Jijijijiiii....


Realmente, hizo un muy buen trabajo. Es uno de los mejores en su campo, y como una vez me comentó la hija de una paciente (que era enfermera), realmente debería recibir un premio por lo que hizo.

Otro de los Jefes, fue el de Rodilla. Su nombre: Doctor Jorge Butaro. Después que el equipo de Cadera diera el ok., le tocaba a mis rodillas. Solo una estaba en condiciones de que se recuperara (la otra, por la infección, era mejor dejarla así..., así que tengo mi pierna izquierda extendida, porque la rodilla no dobla :) , como la pelota en la altura, jajajajajaaaa...) , entonces me hicieron un reemplazo, poniéndome una prótesis en la rodilla derecha para que pueda doblarla. Los que estuvieron en la cirugía, dijeron que fue ¡una obra de arte!, dicen que la rodilla estaba completamente destruída, pero el Doctor Buttaro (quien es muy conocido en esa especialidad), hizo un excelente trabajo. Ahora doblo mi rodilla, cosa que por casi tres años, hasta que me operó en el 2002, no podía hacer.

Uy!!, me pasé, se darán cuenta que no se resumir (jajajaja....), pero es algo que tenía que contarles. Eso es lo que se refiere a los Jefes!..., esperen a que les cuente lo de los Residentes...

¡Hasta la próxima!
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 19:45

29 de septiembre de 2007

Somos una gran familia II


La medicina es la ciencia encargada de "arreglar" nuestro cuerpo y darnos alivio en tiempos de enfermedad o cuando, como en mi caso, sufrimos un accidente que nos deja bastante estropeados!!! Jijijijiiii....

Los médicos y las enfermeras son la parte humana de esta ciencia, los que hacen posible que funcionen los tratamientos y que se consigan buenos resultados.

Tambien los pacientes tienen su rol, ya que sin pacientes, los médicos y las enfermeras no tendrían mucho para hacer, ¿no?

En fin..., estoy muy familiarizada con médicos y hospitales. Desde niña los visité bastante, pero no porque estuviera enferma ni mucho menos, sino que como mi abuelo era un alma caritativa que le gustaba visitar a los enfermos en el hospital (amigos, conocidos), en una de esas visitas estuvo en contacto con personas que tenían tuberculosis, así que...., para evitar cualquier complicación - prácticamente vivíamos en la casa de mis abuelos - tuvimos que hacernos millones de estudios, análisis y vacunas para que no nos contagiáramos la enfermedad. Tranquilos..., por suerte nadie tuvo tuberculosis, o por lo menos que yo tenga conocimiento. Ok, tenía 9 años o 10...¡ya ni me acuerdo, gente!

Otra de mis visitas, fue cuando la hermana de mi abuelo tuvo cáncer de colón, estuvo internada unos meses en el hospital e iba a visitarla. Ella falleció el 25 de Diciembre de 1980. Diciembre es un mes fatídico en mi familia, yo tuve el accidente el 31 de diciembre de 1998.

Ok., después de tristes experiencias, los hospitales no eran santo de mi devoción, pero la vida tiene sus "vueltas", y por un "vuelco" fuí a parar a uno!!!

Pero gracias a la parte humana de la medicina, la experiencia hospitalaria no fue tan terrible!, tuvo sus partes dramáticas, pero siempre hubo cosas que ayudaron a superarlas.

1º parte humana de la Medicina: Las enfermeras. Hay de todo!, buenas, malas, mediocres, cómodas, mala onda, buena onda y las que no entran en ninguna de esas categorías, se los puedo asegurar!

Tuve una de cada tipo. Y bueno gente... soy así!, me tocan todas! Por suerte, las buenas y las que tenían buena onda - si, parecen la misma cosa, pero no... Las buenas son aquellas que hacen todo bien con respecto a la práctica de la enfermería; las buena onda, son aquellas que, aparte de hacer las cosas bien, son las que te dan ánimo y te tratan como un ser humano -, decía que, por suerte, las buenas y las que tenían buena onda fueron mayoría mientras estuve internada. Fueron las que me animaron, me consolaron, me curaron las heridas físicas y del espíritu, las que fueron mi familia durante los meses que duró mi estadía en el Fernández.

Las enfermeras son las que ayudan a los médicos a cuidar a los pacientes, sin ellas y ellos - tuve enfermeros varones, son re-piolas!, al menos los que me tocaron en suerte - los doctores se las verían negras!!!, porque se complementan, como un engranaje...

Quiero rendirles homenaje, nombrándo a cada uno de ellos. Trataré de que el orden (si alguno de ellos esta leyendo esto) no ofenda a nadie.

Elcira, Lidia, Emilia, Odilia, Lita, Justina, Susana, Raul!!!- genio!-, Julieta, Puca, Juanita... y otros que andan por ahí!!!

Mi familia del Fernández!!! Los que me aguantaron y contuvieron hasta que salí.

A todos ellos...¡GRACIAS! Ya nos volveremos a encontrar...
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 23:04

28 de septiembre de 2007

Somos una gran familia.



Cuando uno está mucho tiempo en un lugar, tiende a adaptarse al medio y ser parte de el.

Un año internada en el mismo hospital, la misma sala, los mismos médicos y las mismas enfermeras, uno pasa a ser de la "familia".

Traumatología Mujeres, 3º piso del Fernández, fue mi casa durante... a ver...., si sumo las internaciones dá: 28 meses. Es decir, 2 años y cuatro meses. Bueno, fueron intercalados, el mayor lapso fue de 14 meses, pero siempre en el mismo hospital, excepto 2 meses en el Roca.

Pasé a ser de la paciente de la fractura expuesta de pelvis a que me llamaran: Ivana Tramp, la prima de Cristián y pariente de Fidel (a buen entendedor, pocas palabras...), Ivi, o simplemente Ivanita. El tiempo de convivencia llevó a tratarme de manera distinta a las demás pacientes, los doctores y las enfermeras me veían más a mi que a su propia familia.

Conocí gente maravillosa. Mujeres que estuvieron internadas durante el mismo tiempo que yo, aunque ellas estaban en el Fernández, máximo, 4 meses... Así que veía llegar, e irse, a las "chicas" (cariñosamente....) La mayoría eran mujeres mayores que se quebraban las caderas; muy pocas jóvenes como yo, y si eran jóvenes, en un par de semanas se iban.

Los médicos siempre se admiraban de que yo preguntara todo!!!, soy curiosa por naturaleza, y... ¡era mi cuerpo!, así que merecía las explicaciones del caso. A los más viejos - los jefes -, ¡no les gustaba ni medio!, pero yo me metía, ¡más de un reto no pasaba!. No tenía miedo de que me operaran mal por metida... jejejejejeeee...., así que yo, ¡preguntaba!

Ok, eso fue después de casi 6 meses de convivencia. Al principio les tenía miedito, pero después entendí que lo único que los diferenciaba de mí era el título, porque en el fondo, eran casi seres humanos... (Jejejejejeee) ¡¡¡Me ligué varios retos!!!, pero era el precio que tenía que pagar por ser curiosa! Los únicos que me entendían, eran los residentes, hasta que llegaban a jefes, Ja!, ahí se les acababa la empatía...

Bueno, en la última internación (en el 2002), hubo algo que me hizo ver que realmente, estaba viva de milagro y que "mi familia hospitalaria" contribuía a ello.

Tenían que hacerme una ecografía para un control, y como en esos momentos estaba recién operada, hicieron venir al técnico con el ecográfo portátil a mi habitación. Llega el buen hombre y empieza a prepararme, y en una de esas me pregunta que me había pasado. Les cuento. Este era mi speech: Fractura expuesta de pelvis con desgarro, fractura expuesta ambas rodillas, un dedo y una costilla.... Hello!!, hacía como dos años que todo el mundo me preguntaba lo mismo, así que era lógico que tuviera un speech, jejejeje... Bueno, empiezo con lo de la pelvis, y de repente me dice: "Sos la primera pelvis que me habla" ¿?¿?¿?¿?... - Ah si? -, le contesté. "Bueno, la primera fractura expuesta de pelvis que vive para contarlo...", y me comentó lo de las estadísticas y de que realmente, estaba viva de milagro.

Y si...¡los milagros existen!, pero tambien los médicos, la ciencia y las ganas de vivir..., todos tuvimos nuestra parte en esta "complicación" que me tocó vivir.

Los médicos, las enfermeras, las "chicas" que estaban internadas, hasta los que limpiaban y servían la comida, pasaron a ser mi familia. Esa familia que ayudó a que el milagro siguiera su curso... Mi hermana estuvo a mi lado hasta que nació mi sobrino, así que desde la segunda vez, me internaba sola y gracias al amor, la paciencia y los cuidados de mis residentes, mis enfermeras, mis amigos y hermanos en la fe que tuve..., la pelvis, vivió para contarlo :)

Hasta el día de hoy me hablo por teléfono con una de mis enfermeras preferidas (cuando se enteren las otras, me matan, :) je!) y hasta con una gran amiga que encontré en el Fernández y se llama María.

Pero..., mis residentes, enfermeras, amigas y amigos que formaron mi "familia hospitalaria", se los presentaré la próxima vez que nos encontremos.....

Y si, espero que se les haga costumbre venir y "chusmear" un poco!!! :) ¡¡Hasta la próxima!!!
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 18:58

27 de septiembre de 2007

Todo depende de la actitud.

No hay nada más deprimente que un cuarto de hospital..., más en nuestros hospitales públicos.
La mayoría de las veces, el tiempo que podemos estar internados, puede ir de tres días (cuando tenemos un bebe), o máximo un par de meses si nos quebramos algo...

Bueno, yo estuve la primera vez, un año y dos meses; la segunda, cinco meses y medio, y la tercera nueve meses... Fueron intercaladas, en el medio de ellas, tenía la suerte de volver a casa unos meses, cargar las pilas y volver a la lucha...

A causa de las infecciones, casi siempre estuve en una habitación sola (y... ser un caso fuera de las estadísticas, daba chapa...jejejeee), así que tuve la suerte de revertir un poco el ambiente deprimente de la habitación que me tocaba vivir.- Y si, gente..., era mi segunda casa!, así que algo había que hacer para pasarla de la mejor manera posible....
Siempre me retaban!, pero tenía mis libros, un porta retrato con la foto de mi hijo, mis lapiceras, mis cuadernos, mi walkman y cuando me alcanzaba el presupuesto, alquilaba el servicio de tele en la habitación. Ok., el Fernández es un hospital público, pero tiene la ventaja de estar en una zona "fashion" en donde se guardan las apariencias...Y eso, ayuda mucho...
El primer año, fue medio deprimente el ambiente..., realmente estaba tan mal que no tenia muchas ganas de nada..., pero llegando a fin de año, me puse las pilas, y al menos era agradable estar ahí...

La segunda vez..., estuve menos tiempo en el Fernández, así que compartí la habitación, pero despues me fui al Roca (un hospital de rehabilitación) un par de meses y volví a casa.
La tercera vez, empecé compartiendo habitación, pero terminé solita... En todos los aspectos. Mi hermana, que era quien me cuidaba, había tenido su bebe, así que no me podía acompañar; entonces estuve internada esos nueve meses sin familiares alrededor..., solo mis buenas amigas que había ganado allí, entre las mujeres que estábamos internadas en el tercer piso.

¿A que viene todo esto?, a que mientras estaba internada la última vez, una de las operaciones la hizo un cirujano plástico, el Doctor Telecemián, ¡re-piola!. Él venía a ver como cicatrizaba la herida cada semana. En una de sus visitas, entra a la habitación, y yo estaba: escuchando la tele, leyendo un libro, había abierto las persianas y entraba el sol, terminaban de bañarme, así que estaba perfumada la habitación (que estuviera internada, no quitaba que fuera limpia y coqueta, jjijijiii), ¡ah! y era setiembre, así que me habían regalado flores por la primavera que estaban en un florero (léase, una botella de agua mineral cortada por la mitad) sobre la mesa de luz.
Él me miró, miró alrededor (ya veía venir el reto), y me dijo: "Realmente dá gusto entrar a esta habitación, no parece que estás a 1500 km de tu casa, sola y soportando las cirugías que te estan haciendo..., es más, creo que esto te ayuda a soportar todo esto..."

Y... ¡Todo depende de la actitud!...

Estaba a 1500 km de mi casa, sola - pero acompañada de mis amigas "hospitalarias" -, soportando todo lo que me hacían (curaciones, operaciones, extracciones de sangre, radiografías), confiando en Dios y en los médicos, situación que a más de uno volvía loco!!! (si supieran las veces que ví pacientes que se volvían locas por estar encerradas dos meses...), pero... siempre recordaba dos cosas: mi hijo y que no iba a ser parte de la estadística.
Hice todo lo posible por sobrevivir, en todos los aspectos. Tenía que estar internada, pero eso no significaba que tenía que hundirme en la depresión y aceptar algo que no me ayudaba para nada, como el hecho de estar en una habitación lúgubre, triste, sin esperanza...

Ojo, esto no quiere decir que hacía lo que se me daba la gana. Solamente, traté de adornar la situación para hacerla mas tolerable... Nueve meses mirando el techo, en silencio, no hubiera ayudado para nada.
Así que, siempre recuerden que todo depende de la actitud que tomemos ante lo que nos toque vivir.
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 20:17

La búsqueda



La Ivys on wheels!, Actualizado en: 10:18

26 de septiembre de 2007

Lo que no te mata, te fortalece...


Hay muchas frases que uno escucha, o lee, y se le quedan grabados. Por ahí, sabemos quienes las escribieron, por ahí, ni idea!, pero como son lindas, las recordamos...
En mi caso, hay veces que sé sus autores, otras creo saber, y algunas, -la mayoría, jejeje...-, ni idea!!!, pero como son interesantes las guardo en mi mente. Hay muchas que me dan ánimo, otras que me hacen ver lo equivocada que estoy (y...siii, seré leonina, pero soy casi un ser humano, jijijiiii...), y otras que me hacen pensar...
Una de mis preferidas, que creo que es de Nietzche (CRE-O, aclarooo), dice: "Lo que no te mata, te fortalece"
Esa es una de las que me hizo pensar...
Como ya conté, el accidente fue -como dice mi hijo...-, re-groso!, "viva de milagro", y considerando las estadísticas (ok gente..., las estadísticas son odiosas, pero están para algo..., hasta para hacernos ver que, a veces, estan equivocadas, ja!), debería estar en el otro mundo. Entonces, "Lo que no te mata, te fortalece"...

Muchas veces, cuando venían los médicos y me decían que me iba a pasar esto o aquello con respecto a las cirugías que me tenían que hacer..., ¡yo les decía que no importaba!, que siguieran adelante, que si esas cirugías me iban a ayudar a mejorar un poco el estado en el que estaba, era preferible "ese poco" que "nada".

Hasta llegaron a decirme que era mejor que me quedara en la silla de ruedas para siempre!, porque las cirugías me podían dejar peor... ¿Peor?, ¿Por qué?, si yo iba con la confianza de que todo iba a salir bien, y si no... ¡¡¡lo intenté!!!, pero nunca, nunca nadie iba a decir que no lo intenté...

En fin..., con 20 cirugías a cuesta, creo que lo intenté bastante y me salió re-bien!!!... todavía no camino, me quedan un par más (pero esa es... otra historia!!) para intentar pararme y caminar dentro de mi casa... porque la tengo re-clara: la maratón Boston - Nueva York no va a ser posible!!! jajajajaaa..., pero...¿quién dice ché, que por ahi...? Asi que, si hablamos de tratar... soy la "tratadora" mas aplicada que hay!!! jejejejeeee...

Lo que no te mata, te fortalece...

Soy conciente que mi cuerpo tiene un límite, pero también, que la esperanza es lo último que se pierde. No quiero, el día de mañana, pensar: ¿Y siiii...?

Cada vez que me tenían que operar, la desición era tomada en base a ese cuestionamiento. Me operaba, asumiendo los riesgos, porque no quería el día de mañana tener que decir... ¿¿¿Y si me hubiera operado cuando me dijeron???, porque seguramente, sería muy tarde para hacerlo...

Lo que no te mata, te fortalece...

Ojo..., es MI experiencia..., tuve la bendición de salir aireosa de las veinti..tantas cirugías que tuve. Mi fe, el pensar en mi hijo, el confiar en los médicos del Fernández, en QUERER salir adelante a pesar de todo y de todos, hizo que yo esté aquí, en este momento, compartiendo mi "aventura" de ser una sobreviviente de un accidente, que según las estadísticas, no tendría que estar contándolo....
Lo que no te mata, te fortalece....
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 21:39

25 de septiembre de 2007

Las cosas que uno resiste....


Cuando estaba en el Fernández (a partir de ahora "el Fernández" es el Hospital de Agudos Juan A. Fernández que fue mi casa durante varios meses, incluso, años..., si junto todos los meses, jejeje...), después de pasar de todo en la terapia me trasladan al 3º piso "Traumatología mujeres"... mi 2º hogar :) , donde pasé los peores y los mejores momentos durante mi recuperación.

Hubo varios momentos en que quería que todo terminara ¡YA!, curaciones, cirugías, antibióticos de todos colores y sabores, calmantes de todos los colores y sensaciones (todo paz y amor... jajajaaa...), pero por sobre todo, el sentir la impotencia de estar tirada en una cama y que encima me dijeran: "lo tuyo es grave..", "te va a costar sentarte...", "nunca te vas a parar...", y otras yerbas.... Días interminables, noches interminables, pasar días sin ganas de que mi hermana abriera las ventanas para que entre la luz. Un bajón total!!!

Perooo... hubo momentos en que mi "actitud" era la de demostrarle a todos, que nada es lo que parece, o lo que está escrito en un libro..., mi ánimo cambiaba, mis ganas de vivir se hacían más fuertes y sobre todo..., el pensar en mi hijito de dos años, hacían que cada mañana hubiera un motivo para salir adelante.

En una de esas mañanas, la Primavera estaba en el aire!!!, ¡cómo cambia la vida cuando la naturaleza sigue su curso!, el aire era distinto, los días eran distintos...

El día de la Primavera..., mi hermana me compró flores, las enfermeras venían y me decían: "¡Feliz Primavera Ivana!", los médicos saludaban de otra manera!, cosas que hace la Primavera!!!

Y de repente..., aparece en mi habitación la Doctora Rosas (no gente, no es alegórico!, así se llamaba o se llama, es una de las doctoras que influyó mucho en mi estadía en Terapia), con una rosa - valga la redundancia - para desearme ¡Feliz Primavera!. Fue una sorpresa, ya que ella era una de las jefas de terapia Intensiva. Me contó que se había acordado de mí (hacía como 6 meses que había dejado la terapia) y que quería saludarme. Mientras charlábamos, me dijo algo que me quedó marcado para siempre.

Me miró y sus palabras fueron: "Si hace un año atrás te decían que ibas a pasar por todo esto..., no lo hubieras resistido... Y todavía te quedan muchas cosas mas por pasar, pero acordate de esa fuerza interna que tenés, que te impulsa a seguir adelante, como sea..."

Pasar por todo esto... ¡Las cosas que uno resiste! Dolor, pena, desánimo, ganas de bajar los brazos, soledad... ¡Podemos resistir todo!, si tenemos la firme convicción de saber que siempre hay esperanzas, que siempre hay un ser amado que nos dá fuerzas - en mi caso mi hijo - y que las estadísticas pueden estar en nuestra contra, pero si contamos con la ayuda de Dios y la dedicación de los médicos de seguir adelante a pesar de las estadísticas, todo puede suceder...

Si... el milagro.

Solo tenemos que resistir.
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 17:58

24 de septiembre de 2007

Buena madera.


Hoy quise compartir este texto que leí cuando era una adolescente y en cierta manera, me ayudó en esos momentos aciagos que tuve que pasar mientras estuve internada.

Se llama "Buena Madera", no sé quien es el autor, cosas de adolescente, eso de escribir lo que a uno le gusta y lo copia sin anotar de donde vino. Sorry..., si alguien sabe de quien es, avísenme!!!

Buena Madera

El árbol que nunca se tuvo que esforzar

por el cielo y la luz alcanzar

sino que plácidamente en la llanura yacía

recibiendo la lluvia que del cielo caía,

jamás en el rey de la floresta se convirtió,

en la forma más obscura su vida transcurrió.


El hombre que nunca hubo de luchar

para el fruto de la tierra cosechar;

aquél que jamás se esforzó por merecer

del sol, el cielo, y el aire gozar el placer,

jamás un hombre verdadero llegó a ser,

vivió y murió sin que algo bueno pudiera acontecer.


La buena madera no es obra de la casualidad;

mientras más rugen los vientos, más fuertes son los árboles

mientras más lejano el cielo, más se elevan majestuosos como titanes

y mientras más violenta es la tormenta, es mayor la fortaleza

al azote del viento, el frío, la lluvia y la nieve

en árboles y hombres la buena madera crece.


Triunfantes sobre la vasta naturaleza

crecen imponentes los patriarcas de ambos en grandeza

y se reunen en concilio con las estrellas

aquellos cuyas ramas rotas muestran huellas

de muchos vientos y grandes querellas.

Esa es la ley de la vida.
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 16:30

23 de septiembre de 2007

Everything is possible. (2º parte)


Mi mamá siempre me decía: "Querer es poder. Nunca digas: no puedo, sino: no quiero."
Querer..., es poder.
Cuando estaba en Terapia Intensiva, muchas veces, sobre todo en los momentos de lucidez, cuando el dolor era insoportable y realmente parecía que no iba a poder soportarlo..., esa frase rondando en mi cabeza, me hacía recordar que si quería, iba a poder soportar el dolor y todo lo que tendría que pasar.
No solo era dolor físico, sino espiritual y mental. Físico, por la magnitud de las heridas. Espiritual, porque a veces sentía que lo que me pasaba era un castigo. Mental, porque luchar contra la depresión, la soledad y el querer darme por vencida era una constante lucha.
Muchas veces mi hermana, quien me acompañó desde el primer momento en que me internaron, era la encargada de decirme que tenía que aguantar y seguir adelante. Muchas veces lo decía con amor.... otras, ¡era más una orden que otra cosa!, pero le agradezco por ello.
Hay situaciones en la vida que te hacen ver que todo depende de la actitud con la que enfrentes lo que te toque vivir. El accidente fue una de esas situaciones.
Perdí a mi mamá. Mi hijo, quien estaba las 24 horas conmigo, pasó a vivir con su abuelo a 1500 km de distancia, visitándome las pocas veces que permitían entrar a la Terapia a un nene de 2 años y medio.
Mi vida dependía de Dios y de los médicos. Los médicos no tenían mucha fe - las estadísticas estaban en mi contra -. Pero Dios tenía otros planes, así que los médicos con sus estadísticas, iban a tener que cambiar “su actitud”.
Mi actitud..., fue pensar en que todo tiene un propósito (ok., algunas veces ese pensamiento se peleaba con mi otro pensamiento, el que decía que esto era un castigo y todo lo que uno piensa cuando ve todo negro...). Que los médicos tenían que hacer su trabajo y que Dios haría El Suyo.
Fueron casi 3 meses de no saber en qué día vivía. Si era de noche o de día. Si me habían puesto el calmante recién, o hacía horas... (Porque el dolor era insoportable). ¡¡¡Conocí a tantos médicos!!! ¡Tantos con buena onda y tantos con mala onda! Pero por suerte los que tenían buena onda superaban a los negativos de siempre...
Querer... es poder.
Yo quería vivir, y así fue... gracias a Dios, al amor de mi familia y de mi hijo, a los médicos y las enfermeras...
Pero más que nada, a recordar que: “Querer es poder” y “Everything is possible”
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 23:03

22 de septiembre de 2007

Everything is possible

Una de las cosas que me marcaron cuando fui una niña...-siii, allá a lo lejos....- fué cuando estaba en la escuela primaria.

En donde nací, antes, en las escuelas había gabinete sico-pedagógico, enfermería, y una vez al mes venía un odontólogo a revisa las bocas de las blancas palomitas. Ok., esta blanca palomita estaba en 3º grado cuando hubo esta "visita" del odontólogo. Formábamos una fila en el pasillo y entrábamos a medida que nos llamaban. Pasábamos, nos sentaban en una silla y nos hacían abrir la boca. ¡Horror!, tenía una carie en una de las muelas. Notita a la mamá para que llevara a la pequeña al dentista. Mamá obediente, llevó a la niña al dentista. ¡Casi me muero!, porque no solo me revisó, sino que me sacó la muela. Pero con tan mala suerte, que me vino una hemorragia y se me complicó todo!. Conclusión: desde ese momento, tengo TE-RROR a todo lo que tenga que ver con dentistas y cualquiera que practique la medicina. Les huyo! Pero no todo es como uno quiere.
¿A qué viene esto? A que 20 años después, al tener el accidente y terminar en terapia intensiva, todos esos recuerdos vinieron a re-flotar...
No tengo memoria del accidente. Solo sé que era el 31 de diciembre de 1998 y viajábamos a Bariloche. No se qué pasó ni como pasó. Solo se que de repente, estaba en una sala, llena de tubos por todos lados y una sensación de estar prisionera sin poder escapar.
Los recuerdos de los primeros días en la terapia son estos: Un tubo en la boca para respirar, guias de suero (mangueritas que estan unidas a mis brazos por agujas pinchadas en mis venas), bolsitas de sueros de todos colores, y una confusión por que no sabía donde estaba, con quien y que me estaban haciendo!!! Momentos en que me despertaba y quería sacarme todo, y de repente...NADA. Noches en que me despertaba y creía que los enfermeros me querian violar. Todos dicen que eran efectos de la morfina... ok., pero para mí era muy RE-AL... Momentos en que quería salir corriendo, pero las piernas no me respondían... Tooodo eso en 5 días, con sus noches. Estuve en Bariloche hasta que el 6 de enero de 1999, fecha en que lograron sacarme del estado calamitoso en el que estaba y me enviaron al Hospital Fernández en Buenos Aires.
Al llegar allí, estuve hasta el 13 de Marzo en terapia intensiva, con días en que no me acuerdo de nada, otros en que estaba tan lúcida que al verme en el estado en el que estaba, quería dejar de sufrir y morirme. Los dolores que pasé durante el tiempo que estuve internada, no se los deseo ni a mi peor enemigo...
Durante mi estadía en terapia intensiva, las apuestas eran 10 a 1.
10 médicos pensaban y decían que no iba a vivir ni dos semanas, 1 médico pensaba que: "Everything is possible". Todo es posible....
Fractura expuesta de pelvis, desgarros en donde se imaginan, fracturas expuestas en ambas rodillas, obesidad mórbida, fractura de costilla... Apuestas 10 a 1. Llevaba las de perder... pero... "Everything is possible"
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 21:03

21 de septiembre de 2007

¡Feliz Primavera! (Saludo clásico, que le vamos a hacer)

Hoy comienza la estación preferida de Wheelchair Rules!!!! Aunque la alergia me mate... - si gente..., también soy alérgica a... TO-DO..., pero me las banco! - siempre dije que en algunos aspectos, vine fallada de fábrica, los genes de la alergia los heredé de los dos lados: mi papá y mi abuela materna..., como para que no le eche la culpa a nadie... jejejeee...
Acá en la Patagonia la primavera se parece más a un otoño trucho :) , porque todavía hace frío y el sol se hace rogar.

Hace unas semanas, empecé a transcribir el diario que llevaba mientras estuve internada en el Hospital Fernández (Capital Federal, Buenos Aires), y siii..., me mandaron allá para ver si se arreglaba el desastre que había dejado el accidente, y puedo decir que lo hicieron bastante bien!!! Soy el 20% que sobrevive a las secuelas de fractura expuesta de pelvis (con desgarro correspondiente, o sea!, el hueso salió para afuera por donde todos se imaginan - ¡qué dolor! – pero lo arreglaron bien, dentro de todo...), y contemos la fractura expuesta de ambas rodillas ( es decir..., si voy a tener un accidente, va a ser típico de una leonina!!! Jajajaaaa, que se note!!!). Así que, como se imaginarán, estuve bastante tiempo internada para que los cirujanos en Traumatología y Ortopedia (así es la especialidad, re-grosa!!!) “arreglaran” este cuerpito, jijijiiii... Ok, hubieron otros especialistas, como infectólogos, ginecólogos, gastroenterólogos, clínicos, cirujanos plásticos (no gente.... mi :) Angel face - carita – no necesito cirugía plástica, pero algunas cicatrices en la rodilla, sip.) y no nos olvidemos de mis sicólogas!, genias que soportaron mi carácter, pero hicieron un buen trabajo, jajajajaaa... Y otro capítulo, las enfermeras, tanto de terapia como del 3º piso de Traumatología.
Bueno, sigo. Siempre llevé diarios personales, pero los perdí entre tantas mudanzas, así que mi hijo tendrá que saber de oído las vivencias de su madre, pero esta que viví después del accidente, va a poder leerla en vivo y en directo.
Después de casi 9 años, leyendo todo lo que pasé en el hospital, me hicieron ver en que, todos pensamos que nunca va a pasarnos nada, que lo que vemos en la tele es eso, una novela o película, y que los accidentes y las desgracias suceden en otro lado, lejos de nuestras vidas. Pero no. Todos estamos sujetos a las Leyes de Murphy. Nadie está exento de vivir, en algún momento , una experiencia que nos haga saber hasta dónde estamos dispuestos a llegar y hasta donde somos capaces de soportar una experiencia traumática.
A partir de ahora, voy a contarles, en resumidas cuentas, lo que viví durante el tiempo que pasé internada. Les contaré como la mente es más poderosa de lo que pensamos, y más que nada, que uno saca fuerzas de donde no hay, para vencer lo que la ciencia dice que no se puede lograr.
Para los escépticos: hay cosas que la ciencia dice que no se pueden revertir..., pero si se puede... Soy un ejemplo... caminando? Jejejeje... not! En silla de ruedas, algo que la ciencia decía que no iba a suceder....
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 19:41

20 de septiembre de 2007

Pobreciiiitaa...

Cuando tuve el accidente, me la pasé en el hospital 14 meses, hasta que regresé a casa la primera vez. - Estuve internada tres veces en total, la primera fue la más larga-

El encuentro con mi familia fue emotivo, pero normal... El encuentro con los amigos y los conocidos, fue oootra historia... Un poco más... colorida, por decirlo de alguna manera...

¿Alguna vez les pasó que se quedaron sin saber qué decir cuando asistieron al funeral de un amigo o conocido? Bueno, a mí me pasó, ¡siempre! Horrible no saber que decir...
Creo que esa sensación tambien la deben haber sentido las personas que me vieron la primera vez, después del accidente.

Les cuento.

Soy miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Mis padres se conocieron y se casaron en la iglesia (aparte del registro civil, obvio, jejeje), así que nací así... (jajajaaa, chisteee...). Nos dicen los mormones... - ahhhh..., vieron que saben como nos dicen...- y practicamente somos una gran familia en la iglesia, nos conocemos todos. A mi familia la conoce casi todo el mundo (en la iglesia, obviooo.. y aclaré: ca-si todo el mundo...) . Es decir que todos se enteraron lo que había sucedido al otro día de tener el accidente. Mi mamá era muy querida, así que su muerte fue un golpe, no solo para nosotros, si no para los que nos conocían también.

Bueno, estuve internada todo el año y volví a casa. Lo primero que hice, fue ir el domingo a la capilla (la iglesia, el centro de reuniones). ¡Gran revolución gran!, todos asombrados de verme y más en la silla de ruedas. ¡Y sus caras...!, llenas de asombro, sorprendidas y con ese gesto de: "Pobreciiittaa"..., y esa reacción de no saber que decir y solo atinar a abrazarme. Fue algo tan extraño... Yo solo aceptaba los abrazos y besos, y hasta tenía que consolar a algunos que se emocionaban hasta las lágrimas y no sabían que decir.
La situación se repitió varias veces... y hasta el día de hoy, se repite...

Quizás suene un poco insensible. Pero me hubiera gustado que me recibieran de otra manera, tal vez sin el gesto de "Pobreciiitta", sólo con besos y abrazos.
Muchos me miran como si estuvieran soñando y en un momento se van a despertar. Pero me vuelven a mirar y ahí estoy, en la silla de ruedas...
Otros directamente han dejado de venir a casa. Solo nos vemos el domingo. Creo que un día a la semana es suficiente... jejejejejeeee....
Otros no saben que decir, pero sus caras hablan por ellos.

Pero, ¿saben qué?... Soy tan optimista que doy asco.. jajajajaa... Vivo mi vida como siempre, solo que estoy sentada y piso los pies con las ruedas cuando voy pasando y no se dan cuenta que estoy ahí. Lo único que cambió es que tienen que mirar para abajo o ponerse en cuclillas si me quieren hablar sin gritar. Me río como siempre, hablo como siempre - recuerdennnn... soy leonina.. jejejejeee...- , soy la de siempre, solo que no camino.

¿Pobreciiittaa...?... ¡Ni ahí! En silla de ruedas... acostumbrada.... y feliz.
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 18:21

19 de septiembre de 2007

¡Salió el sol! ¡Al fin!

Ya llega la primavera!!!, mi estación preferida del año. Ni frío ni calor. Bah!, acá en la Patagonia más frío que calor, jejeje, pero se sobrevive. Una de las cosas que más extraño, es la de salir a caminar en las tardecitas de Trelew, en las cuales la naturaleza hace ver que la Patagonia no es tan rebelde. Los árboles están floreciendo, los jardines toman otro color...

Anoche estuve navegando por Internet y buscaba blogs sobre personas de estuvieran en las mismas condiciones que la mía, es decir en silla de ruedas. En un directorio de blogs, encontré uno que me llamó la atención: “Discapacidad en la Argentina”. Muy interesante – lo recomiendo-, pero me hizo pensar....(si, gente..., a veces pienso...)

Discapacidad..., ¡qué palabra!

Cuando estuve en la escuela secundaria, el director de, en aquel entonces, la E.N.E.T.Nº 1 de Trelew (si, gente, soy de la vieja escuela técnica... que ya ni existe ... o mejor dicho, ya no es como antes), era fanático de la etimología (origen de las palabras) y cada vez que teníamos hora libre, venía y empezaba con su cátedra de dónde venían las palabras....

Retomo. Discapacidad... según el diccionario de la Real Academia Española, dice que es la cualidad del discapacitado. Me fui a ver discapacitado, y decía: Dicho de una persona, que tiene impedida o entorpecida alguna de las actividades cotidianas consideradas normales, por alteración de sus funciones intelectuales o físicas. (Ok., suena muy linda, pero no me gusta!!!!)
Es decir que estoy alterada en mi función física de caminar, tal que me impide o entorpece alguna de las actividades cotidianas “consideradas normales”.
Muy bien. Entiendo lo que dice la Real Academia Española, pero no lo acepto.

Entonces..., como me quedé rumiando el significado de las palabras, fui y busqué “capacidad” y encontré lo siguiente: Aptitud, talento, cualidad que dispone a alguien para el buen ejercicio de algo. Oportunidad, lugar o medio para ejecutar algo. Es decir, que todos, en algún aspecto u otro, somos discapacitados si aplicamos la definición de “capacidad” como ley pareja. Ejemplo, si no soy abogada, soy discapacitada en cuestión de leyes, o si no soy médico, maestro, arquitecto..., en fin... puedo seguir con la lista.

Ojo!!!, puedo estar equivocada..., y tal vez no acepte la palabra discapacidad porque tengo cosas internas que resolver y no lo hice, dijeran mis sicólogas. (Tuve dos durante los meses que estuve internada – en total, como 41 meses, uniendo todas las internaciones-)

Creo que todos tenemos capacidades diferentes, unos más desarrolladas que otros.
Sé que por estar en silla de ruedas, tengo un impedimento físico para desarrollar las tareas “consideradas normales”, pero no por ello, significa que me tengo que quedar en mi casa, si no que debería tener los medios necesarios para desarrollar otras capacidades que poseo y que no requieren que camine. En mi casa, adaptamos todo lo que pudimos las habitaciones para que pudiera “andar” y convivir con mi familia, que camina...

Pregunto: ¿No podríamos adaptar la sociedad en que vivimos para que todos los que tenemos capacidades diferentes, podamos convivir con aquellos que creen que están más “capacitados” por el simple hecho de caminar?
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 22:13

18 de septiembre de 2007

¿Te conozco?


Siempre fuí muy extrovertida, soy leonina, Hello!!!..., y ya saben lo que dicen de los leoninos... ¡Exacto!, somos el centro del universo... muy buenos pero muy egocéntricos..., ¡y qué le vamos a hacer!!!

Siempre fuí por la vida taconeando (sip, cuando caminaba era de usar tacos y hacer escuchar mis pasos, jijijiiii...) y nunca me importaba mucho el que dirán. No pasaba desapercibida, así que, digamos que todo se prestaba para que se cumpliera lo que se dice de los nacidos bajo el signo de fuego (típico logo de los horoscoperos jajaja!).

En fin, cuando tuve el accidente y tuve que usar la silla de ruedas para movilizarme, pasó algo interesante....

La 1º vez que salí a enfrentarme al mundo, fué cuando salimos con mi familia a comprar al Supermercado, en ese entonces se llamaba Tía, era uno hiper completo y súper grande, o sea que había muuucha gente...

Llegamos al estacionamiento y estaba ocupado el lugar designado para los "discpacitados" (esa palabra no me cierra mucho, no?, suena a que no sirvo para nada...). Entramos, y de repente... tooooddooo el mundo me miraba como si fuera un freak (fenómeno en inglés, se pronuncia frick), niños, jóvenes, adultos y ancianos... pero mal!!!, hasta que no pude más y a una de esas personas que me miraban pregunté: "¿Te conozco?, porque me mirás tanto que tal vez por el golpe del accidente no me acuerdo quién sos..." Silencio. Mutis por el foro...

Y así es que, cada vez que alguien me miraba demasiado, saltaba con esa pregunta o si no: "...si... es una silla de ruedas..."

Me encanta ser el centro del universo, no lo niego, pero a veces los seres humanos somos un poco insensibles, yo sé que estar en silla de ruedas resulta algo ¿insual?, si, inusual, porque no estamos insertados en la sociedad como deberíamos o quisiéramos estar, pero no porque nos encerramos a escondernos, - al menos no es mi caso- , sino que los obstáculos para insertarnos y "pertenecer" a la ciudadanía, sobre todos los arquitectónicos (veredas rotas, no hay en las esquinas rampas que nos sirvan, rampas en negocios, bares, restaurantes, bancos, correos, escuelas, edificios públicos, etc.) hacen IMPOSIBLE que yo salga a dar una vuelta con mi hijo al centro, a la plaza, a tomar un helado, a hacer un trámite o simplemente a dar una vuelta a la manzana para tomar aire, aunque el viento patagónico me llene de tierra y me haga sacar más músculos de los que tengo para empujar la silla.

Quisiera dejar de decir "¿Te conozco?" y que la gente me mire como uno más, (ok!, soy leonina pero puedo ser como los demás...), que la ciudad en la que vivo sea "transitable" para mí y para todos los que andamos en silla de ruedas, bastones, muletas, ancianos, mamás con carritos llevando a sus bebés, en definitiva, que todos podamos andar libremente sin problemas...

Upsss..., tengo que hacer de ama de casa... No, todos estan bien de salud, pero la casa no se limpia sola...

Hasta la próxima!!!
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 10:41

16 de septiembre de 2007

Darme cuenta.


Tratar de ser una escritora de blogs es más difícil de lo que pensé :(

Ok., para mí, que soy perfeccionista y rompe paciencia :)

He cambiado el aspecto del blog como 4 veces ya!!!, pero este me gustó. Es muy, es más..., bah!, me gustó!!!

El pollito salió riquísimooo!!! Digo, por si les interesa... :) [Duda: carita que exprese la risa o poner la "onomatopeya" de la risa repetidamente???... las dos...jejejejeee. Aunque acá en este país hay un conductor mañanero que dice que le reviennttaa que en los mensajes escriban jajaja o jejeje... AMARGOOO, con respeto, obvio...]

Sigo... Como decía, es difícil escribir algo ingenioso en el momento... Siempre se me ocurren cosas en los lugares más insólitos y nunca tengo un papel para escribirlas. Siiii... ya sé, debería andar con un block y lapicera en mi bolsillo trasero de la silla de ruedas, pero mi pastor alemán de 10 meses Felipe es un... cachooorroooo que le gusta hacer líos, ergo, tardaría en buscarlo para que me dé el block y se me olvidaría todo lo que estaba pensando.

Cierto, no les presenté a otro de los integrantes de la flia. Lo trajo Papá Noel, previo pago de $250 (si, es puro, de raza, pero flojito de papeles) El pago a Santa Claus se dividió en dos: $150 mi hermana y $100 yo. Es decir, el perro es: más de la mitad, de mi sobrino, y lo que queda de mi hijo... jejejeje

Ha sobrevivido a varios atropellos, pero no a la razón, jjijijiiii, sino míos!!!, lo he pisado varias veces, pero no soy una asesina!!!, él se metía por entre medio de mis ruedas... Ahora el tipo escucha "permiso Felipe" y sale disparado como una zaeta!!! :) Duerme en mi habitación, es un chico más en casa...

Como verán, empiezo escribiendo una cosa y termino con otra. Así soy yo. Pasan muchas cosas en mi vida y quiero contarlas todas!!!

Por ejemplo, hoy fueron las elecciones para Gobernador en mi provincia. Siempre fuí a votar, desde que cumplí los 18 años, pero en estas últimas elecciones no fui.

Motivos??... siempre estuve mal empadronada, pero como coincidía uno de los nombres, el apellido y el número de documento, me dejaban votar..., más si me veían en silla de ruedas y me dejaban pasar primero (eso sí... sintiendo las miradas de las "ladies" en mi nuca porque me dejaban pasar antes que ellas...¡tamaña desvergüenza! - la mía, obvio! -). Pero he aquí, hice el cambio o la rectificación por teléfono y pusieron mi nombre Ivana antes que Juana (que era el que estaba mal) así que ahora soy Ivana Juana Carina, lo pueden creer??? Entonces, como cuando tenía 7 años y me llamaron a arrear la bandera y dijeron Juana, no pasé hasta que dijeron Ivana. Así que, hasta que no figure bien mi nombre no voy a ir a votar. ¿Me meteran presa aunque esté en silla de ruedas? Veremos, veremos y después lo sabremos...

Ah!!, la otra cuestión es: ¿Cómo llego hacia el lugar de la votación?

Ese es ootro temaaaa...

Hasta la próxima!!!
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 22:40

15 de septiembre de 2007

Mientras cocinaba arroz con pollo...

Jueves 13, mañana gris, lluviosa... Mi hermana estaba descompuesta (le echamos la culpa a la torta y la crema que “morfamos” en el cumple de mi sobrinito – 7 años – todo hecho en casa, no hay a quien culpar) y me tuve que poner a cocinar para los casi seres humanos que integran mi familia.
Sorry, me presento mejor, no? Me llamo Ivana Carina, leonina, 38 años, soltera (aunque no me vendría mal un marido que me banque... si gente... marido, soy de las que le gusta lo “legal” – para lo que sirve, no?). Tengo un hijo de 11 años, Damián, la luz de mis ojos – la “niña” no, porque es un varón :) –, y lo que me impulsa a seguir adelante en esta etapa de mi vida.
Tuve un accidente el 31 de diciembre del ´98 mientras viajaba a Bariloche. Nos dimos vuelta en el auto con mi vieja – perdón, mi madre :) -, ella no sobrevivió, yo si... (fractura expuesta de pelvis, rodillas y otras yerbas), mi hijo se salvó porque se pasó al auto de mi hermano 30´ antes del accidente. En resumidas cuentas, después de 20 cirugías acá estoy, en silla de ruedas por ahora, con la esperanza de que logre estabilizar la pelvis y pueda pararme (el tiempo dirá). Al menos, la columna está intacta, solo fueron huesos quebrados y uno que otro desgarro que ya fue “remendado” :)
Bueno, hecha la presentación, sigo.
Decía que mientras cocinaba, (porque en silla de ruedas también se cocina, plancha, lava platos, lava pisos - hasta que me di maña para no dejar las ruedas marcadas, era gracioso verme limpiar el piso y dejar mí Huella :) - y otras tareas del hogar que cuestan, pero se puede), pelaba el pollo y pensaba: “...qué manera de haber blogs!, hay de todo y para todos, unos de chismes, otros de política, otros de “información general”, otros que escriben cosas graciosas, otros cosas no tan graciosas, gente que cuenta libros, series de televisión, fanáticos, detractores, en fin, ¡para todos los gustos!”.
Pelado el pollo, lo puse a dorar (con receta incluida y todo :) ) y agarré una hoja de mi chiquito y me puse a escribir esto que comparto con ustedes...
Desde que tuve el accidente, siempre digo que mi vida cambió “en un vuelco”. Salí de viaje y terminé envuelta en una pesadilla de la cual creí que nunca iba a salir. Pero salí, no como yo quería, pero salí.
Estoy viva, tengo a mi hijo, a mi hermana que está a mi lado desde el día del accidente (mi sobrino vino después) , mi viejo y mis hermanos.
Tantos blogs, que quise contar mi historia – como hay muchos que ya lo hacen, no inventé la pólvora :) - , contar que se siente estar “del otro lado”... Siii, ya sé, hay mucha gente que está en silla de ruedas, por enfermedad o por un accidente, pero quiero compartir lo que yo siento y lo que yo vivo, porque por 28 años mi vida era “normal”, y de repente... todo cambió.
Trataré de ser constante. Cada día es una aventura, más en un “mundo” pensado para los que caminan.
Ah!, después de dorar el pollo le puse cebolla picada finita, dos tazas de arroz, sal, pimienta, condipizza, condimento para arroz (el azafrán no me gusta), agua hasta tapar el arroz y lo dejé cocinar a fuego pelusa (y..., tengo una Essen :) ). Salió... rí-quí-sí-moooo...
See You...
La Ivys on wheels!, Actualizado en: 16:57
 

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